Sobre las celebraciones del Año Nuevo Camboyano en los Templos de Angkor.

Hacia un año que no veníamos a los Templos de Angkor, y era la tercera vez que los visitábamos en un año y medio. La experiencia en los templos fue totalmente distinta a las anteriores.

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Los templos están situados a 7 km de la ciudad de Siem Reap. El vasto complejo de templos casi todo en ruinas permaneció durante siglos enterrado en la jungla.

Las construcciones comenzaron en el s.XII. Y actualmente Angkor Wat sigue siendo el complejo religioso más grande del mundo.

Nos preparamos para llegar al amanecer pero llegamos 10 minutos tarde. La diferencia de las otras visitas, era todo lo relativo a la celebración del año jemer, todas las decoraciones, las casetas, la cantidad de locales de picnic miraras por donde miraras. Acudieron a los templos de Angkor de todas partes de Camboya.

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Yo pensaba que era normal en estos días, pero una semana después me dijeron que pese a ser fechas clave para visitar los templos muchos camboyanos no lo hacen. Parece que este año se animaron y acudieron en masa, entre otras cosas porque es un lugar sagrado y entre otras por que el gobierno se había gastado un dinero en las decoraciones e instalaciones que albergarían a los miles de visitantes, y querían también disfrutar de ellas.

Era raro ver a tanto camboyano y a tan poco extranjero. La mayoría de los camboyanos que conozco se pasan el día trabajando y el concepto de vacaciones les suena a chino.

La entrada a los templos, cuesta 20$ por un día, 40$ por pase para dos días y 60$ para un pase de tres días o de una semana.

Tanto si vas con tuc tuc o con moto, taxi o bici, pasarás por las ventanillas para sacarte la entrada, te harán una foto y te darán tu entrada. Que te pedirán en alguno de los templos como el Templo de Angkor Watt. Que es lo primero que verás.

Durante todo el día te ofrecerán una y otra vez, libros sobre los templos, mapas, pulseras, bebidas, frutas, faldas, vestidos, instrumentos musicales… Encontrarás tiendas, chiringuitos y restaurantes por varias zonas.

Hay varios baños públicos, donde te pedirán la entrada si no tendrás que pagar 1000 riel, que son 25 céntimos de dólar.

Como llegamos pronto, aprovechamos y estuvimos en el Templo de Angkor Wat, y en la ciudad de Angkor Thom. Menos mal por que las colas para ir de un templo a otro son tremendas estos días.

No tuvimos mucho problema en ese sentido, por que nuestro conductor de tuc tuc, Mr. K, es un cañonero, y se mete por donde sea, doy fe de ello después de esta visita a los templos.

Pero si bien es cierto que para conocer la cultura lo mejor es visitar los templos durante las celebraciones del año nuevo jemer. También te digo que obviamente por la muchedumbre, pretender visitar todos los templos puede ser muy pesado, por no decir imposible,debido a las colas, y colas. Nos contó Mr. K que el lunes estuvieron 3 horas de cola para llegar a Bayon desde Angkor Wat, y hay solo 3km, y no te olvides del calor asfixiante de abril.

Lo que eché de menos eran los lotos, en ambos estanques, en frente de la fachada principal del Templo de Angkor Wat. Lugares de encuentro para la mayor parte de la gente cuando van a ver el amanecer.

Estuvimos haciendo algunos vídeos caseros con el ipad de Li, hemos colgado algunos, jeje.

Estuvimos en los templos hasta la una, luego regresamos a casa, bajo el aire acondicionado comimos y tomamos una siesta. Regresamos sobre las 17h.

La decoración de las luces creaba un ambiente de poderío, la luna llena color rojizo decoraba el bello paisaje con la elegancia sublime de las torres del temple de Angkor Wat.

No llevamos la cámara, no saca buenas fotos de noche y el ipad estaba caliente del tute de la mañana. Así que la foto la tenemos solamente en la retina. Conocimos a un camboyano de Phonm Penh, Oudom, pero no lo hemos localizado todavía, en caso de que lo hagamos añadiremos una de las fotos que el tomó.

Caminamos entre la multitud, cenamos en varios chiringuitos, conocimos a diferentes locales y bailamos hasta acabar totalmente chopados.

Aquella noche dormí como un tronco, me quedaría los próximos dos días en casa tirada, del sofá a la piscina.